Hay una regla no escrita en el fútbol que dice que si un delantero lo falla todo durante un partido y es cambiado, su sustituto en el primer remate claro a portería manda la pelota para dentro. En Cornellá, la regla se cumplió. Álvaro Vázquez lo falló todo. Saló Pandiani y metió el único gol del partido. El Betis cayó en Barcelona pese al cambio de sistema, esperar atrás y salir al contragolpe, y los cambios en el equipo. Quinta derrota consecutiva del equipo de Mel que le deja en décima posición y con los puestos de descenso a sólo cinco puntos. Los días de vino y gloria definitivamente han muerto.

Ya se vio desde el inicio que el partido no iba a ser como el Betis tenía acostumbrados a sus aficionados. Para empezar los pupilos de Mel salieron agazapado atrás y cedieron por completo la iniciativa del juego al Espanyol que movía la pelota con una velocidad y ritmo muy superior a la del equipo verdiblanco lo que constantemente provocaba situaciones de peligro en el área de Casto. En los primeros quince minutos, un desafortunado Teixeira Vitienes, no señaló hasta tres penaltis en el área del Betis por sendas manos de Chica y Ustaritz; el central vasco también cometió penalti sobre Álvaro Vázquez, que el árbitro del encuentro convirtió en falta favorable para el conjunto verdiblanco.
Casto fue el mejor del Betis en la primera parte, muy seguro por alto. Márquez le puso a prueba desde lejos y respondió bien. Mario controló toda la defensa como quiso, muy rápido al cruce, pero en el descanso tuvo que ser sustituido, y Cañas también estuvo muy acertado en el centro del campo. Arriba, sin embargo, Roque Santa Cruz era una isla entre tanto defensa perico y el equipo no le surtía de balones, aunque tuvo una ocasión clara. Beñat también pudo adelantar al Betis tras disparar desde el área un pase de Chica. Sin embargo, Cristian respondió muy bien.
En la segunda, no hubo Betis. Es lo único que se puede comentar. El equipo verdiblanco fue un monigote en manos del Espanyol que jugaba como quería, llegaba cuándo quería y aprovechaba todos los fallos de una defensa verdiblanca en la que se notó demasiado el cambio de Mario por un Dorado que no es el mismo que el de la temporada pasada. La pelota era del Espanyol, y si no marcó antes fue porque su delantero Álvaro no estaba acertado y el resto tampoco. El Betis estaba agazapado atrás no salía y en toda la segunda parte no tiró ni una vez a puerta. La pelota no duraba en los pies de los verdiblancos nada, y sólo se salía en galopadas que no llegaban a nada. A diferencia del día del Rayo, anoche no es que hubiera fluidez en el juego, es que directamente no había. Los cambios no ayudaron en nada a que el equipo mejorara y sólo hizo que todo se volviera aún mas desastroso.
Así llegó el momento importante del partido, que no fue el incomprensible cambio de Roque Santa Cruz por Tosic, sino la entrada de Pandiani. El rifle ya puede tener más años que Matuzalem, que en cuanto tiene una la enchufa. Centro espectacular desde la izquierda de Didac y Pandiani con un espléndido remate de cabeza superaba a Casto que no pudo hacer nada en la estirada. A este gol ayudó bastante la cobertura de Tosic, horrible. En el minuto 75, ya se sabía que el partido estaba acabado porque el Betis no tenía ni fuerzas ni ganas para remontar. La imagen del equipo cada vez es peor. Mel no sabe cómo encajas las piezas y empieza a cometer errores como la salida de Tosic. Urge que contra el Racing, la cosa cambie de verdad.
Ficha técnica
Espanyol: Cristian Álvarez, Javi López, Raúl Rodríguez, Héctor Moreno, Dídac, Sergio García, Forlín, Javi Márquez (Dátolo 56'), Romaric (Baena 85'), Verdú y Álvaro Vázquez (Pandiani 68')
Real Betis: Casto, Chica, Mario (Dorado 45'), Ustaritz, Nacho (Pereira 76'), Juanma, Beñat, Iriney, Cañas, Rubén Castro y Santa Cruz (Tosic, 53').
Goles: 1-0 (75'): Pandiani.
Árbitro: Texeira Vitienes (Colegio Cántabro). Amonestó a los locales Forlín, Verdú, Javi López y Pandiani y los visitantes Beñat y Pereira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario